En sus discursos, todos los parlamentarios, incluido Rajoy, llegaron a identificar el progreso de España con el estado de las autonomías olvidando que en cifras económicas absolutas estamos increíblemente peor que en el 78; olvidando todos los terribles atentados de ETA, la absoluta falta de libertad y de seguridad ciudadana que padecemos además del endeudamiento colectivo. Sí, la tecnología, el avance de la humanidad y los nuevos modos de vida propios de occidente hacen la vida más fácil y llevadera (tampoco se vivía igual que ahora en la América de los 50 por mucha democracia que hubiese), pero la única realidad de las autonomías es que nos está llevando a la bancarrota y que de ningún modo han servido para establecer esa concordia nacional con la que nos las vendieron. A las pruebas me remito, tras casi 30 años de constitución, tras cerca de 1.000 asesinatos y años de represión y terror para muchos españoles, el separatismo está triunfando gracias a la permisividad de la constitución y a ese espíritu que la derecha, equivocadamente, se empeña en defender.
Videos ¿Existe Democracia en España? | Manuel Canduela.
No vivimos en una verdadera democracia, sino bajo una dictadura encubierta de tintes tiránicos con una moral de izquierdas y una economía al servicio de élites extranjeras. Manuel Canduela desgrana uno a uno los aspectos que hacen que a este sistema que padecemos se le pueda denominar de muchas formas excepto como una democracia, un sistema ante el que no nos queda otro imperativo moral que el de rebelarnos.
Editada el Lunes, 12 noviembre a las 02:08:15 Leer más... | Videos | Puntuación 5
La antidemocrática ley electoral aplicada en esta consulta, que exigió a los partidos sin representación el aval de casi 6.000 ciudadanos con su nombre y DNI para apoyar las candidaturas en las 4 provincias catalanas, todo ello en el plazo de una semana, ha dejado fuera del proceso a infinidad de partidos políticos, privando de opciones de cambio a los ciudadanos y perpetuando así a la actual casta política que de esta manera cree blindarse frente al descontento popular y evitar el voto de castigo.
Y no hablo de la provocada por la inmigración ilegal y masiva, que hemos padecido los españoles en estos últimos años, que ha logrado que nuestras ciudades parezcan suburbios tercermundistas y no aquel precioso país admirado por el mundo entero.
Un modelo de estado gordísimo, lleno de grasa y colesterol, que junto a funcionarios útiles como profesores, algunos policías o personal sanitario, almacena miles y millones de sindicalistas, vagos, comisarios políticos puestos a dedo, políticos autonómicos sin función ni beneficio, individuos tóxicos que impiden la circulación normal en ese organismo y que hacen, directamente ingobernable una nación enferma. O se somete a una radical liposucción a ese Estado o no hay nada que hacer, pero Rajoy no va a tocar el deleznable estado autonómico, ni a RECOLOCAR a esa MASA SOBRANTE de funcionarios en puestos donde si sean productivos y no le chupen la sangre el sufrido contribuyente. No solo no va a tocar esto el señor Rajoy, y tomen nota de los que les digo, TAMPOCO EUROPA ACABARÁ CON EL SISTEMA AUTONÓMICO. ¿Por qué? Porque a los señores que dirigen la UE les sale más a cuenta una España dividida y quebrada que una España FUERTE, a ustedes no, a ellos sí, empiecen a entender la diferencia entre USTEDES y ELLOS. ¡Un poco de nacionalismo aunque sea del chovinista por favor!
Una crisis mundial provocada por un sistema que premia la especulación, el fraude, las rentas del capital frente a las rentas generadas por el trabajo honrado. Una crisis cuyo detonante final han sido las estafas en cadena cometidas por la cúpula financiera internacional (Como Goldman Sachs o los amigos de De Guindos de Lehman Brothers ) una banca que escapa del control de los Estados y cuya máxima es el beneficio económico, sin atenerse a ninguna consideración moral y la imposición de un proyecto político y económico a escala planetaria, la Globalización Sionista. Esto, evidentemente no ha cambiado, tampoco estaba en manos del Señor Rajoy, por lo que no me centraré en lo internacional de la crisis.
Si, Mariano, vete a Polonia a ver jugar a “la Nacional”. Pero haznos un favor: No vuelvas.
La casta política nos toma por imbéciles y la verdad, viendo la ausencia de reacciones, cada día me cuesta más creer que no lo seamos. Nos hemos pasado años padeciendo a Zapatero, el rey de los eufemismos, y ahora Mariano, experto en no dar la cara en los momentos clave, nos llega con una nueva tanda: